Modalidad de Trabajo

Cada proceso se construye en diálogo con la institución y el grupo involucrado.

No se define de forma cerrada: se acuerda en función de la demanda, la etapa de desarrollo y el nivel de complejidad existente.

El inicio requiere un acuerdo institucional preliminar, donde se delimita la demanda, el alcance esperado y las condiciones para realizar una primer instancia indagativa.

A partir de allí, se desarrolla una etapa exploratoria, que permite:

– comprender la dinámica del grupo
– identificar necesidades y tensiones centrales
– evaluar el nivel de disponibilidad institucional
– establecer un encuadre de trabajo claro y compartido

Con esa información, se construye junto al referente institucional y al grupo un acuerdo de trabajo, que incluye objetivos, modalidad, tiempos y criterios de seguimiento.

Recién en esa instancia —cuando el alcance y el encuadre están definidos con mayor precisión— se establece la inversión final del proceso.

El proceso no es lineal ni cerrado. A medida que emergen los conflictos latentes, el objetivo inicial se redefine en función de lo que la dinámica del grupo y la institución van poniendo en juego.

La transformación organizacional requiere decisión, encuadre y compromiso compartido. El proceso comienza cuando la institución está dispuesta a revisar su modo de vincularse y sostener los cambios en el tiempo.

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